PRIMERA URBANIZACIÓN DE PALMIRA, EL OTRO CUMPLEAÑOS DE PALMIRA.
UNO DE LOS TANTOS CUMPLEAÑOS DE LA ANTIGUA LLANOGRANDE
CUMPLEAÑOS DE PALMIRA
El día jueves 17 de junio de 1773 el presbítero Juan Barona
loteó y vendió unas tierras que a la parroquia de Nuestra Señora del Palmar, le
había donado el propietario de la hacienda El Palmar, también presbítero
Gregorio de Saa en 1766, el mismo año en el cual un grande terremoto sacudió el
incipiente caserío a las 4:00 de la tarde del 9 de julio, que averió la iglesia
y azotó la región del naciente partido de Llanogrande por dos semanas de
constantes replicas, pero eso fue solamente el anuncio de una gran sequia que
duro largos veinte meses y que arruinó
haciendas, secó pastos y mató ganados.
Para el año de 1762, Pedro Soto, mayordomo de la cofradía de
Nuestra Señora del Palmar en Llanogrande, había vendido a Francisco Felipe Pérez y a Gregorio Molano, dos cuadras
de las tierras donadas por el cura Saa, lo cual hace suponer que había hecho
donación de terrenos mucho antes de 1766. Así lo dice el historiador Johnny
Delgado.
Los lotes aledaños a la plaza fueron avaluados a 100
patacones, los que estaban más lejos a 50 y así el valor iba decreciendo.
La historiadora Zamira Díaz dice que los beneficiados por la
compra fueron: María Arias con un solar de 40 patacones, Bernardo Berón con 2
solares de 100 patacones cada uno, María Bejarano compró un solar y medio en la
plaza, Domingo Candela compró 2 solares de a 30 patacones cada uno, Nicolas Diaz y Francisco Clavijo, Jorge Domínguez
de Sancebrián, Jorge Escobar, Feliciano González, José González, Baltazar
Holguín, Benito Marmolejo, Gregorio Molano con 1 ½ cuadra en cuadro por 300
patacones más un trozo de 35 patacones y 4 cuadras más, Antonio Morielo, Pablo J de Orbea, Rosa Orejuela, Manuel Rengifo,
Juan José Rojas, Agustín Rivas, Inés Rosales adquirió 2 solares de 50 patacones
(una de las monedas de la época).
Trece años después, en 1786, el caserío
de Llanogrande habría de tener 2867 habitantes, sería centro tabacalero y
tendría un factor de la renta de tabacos, el cordobés Don Joaquín de Castro y
García quien al contraer nupcias con adquirió las tierras de la otra
hacienda más prospera de la región la de Nuestra Señora de Loreto. Don Joaquín
hizo trasladar el cementerio de lugar y
la factoría de tabacos, la trajo del pueblo de indios de la Candelaria a
Llanogrande donde mandó a construir el edificio de la Factoría de tabacos;
edificio que también tendría gran importancia en el otro cumpleaños de Palmira,
el del 5 de diciembre de 1813 cuando Don Pedro Simón Cárdenas erigiera un nuevo
Cantón con el nombre de Palmira, y el mismo edificio alojaría las tropas de Bolívar
las que pelearían al lado del General Francisco de Paula Santander y Omaña, el
mismo que estaría involucrado en el tercer cumpleaños de Palmira, el del 25 de
junio de 1824, cuando emitió el decreto ejecutivo expedido en el desarrollo de
la ley 156, que ratifico de una vez por todas que La Villa de Palmira no pertenencia más ni
a Guadalajara de Buga ni a Santiago de Cali, sino que la compondrían las
parroquias de Candelaria, Pradera y la Vice parroquia de Yunde. Así lo dijo Tulio Raffo en su obra Palmira Histórica.
Por: Denys Jesús Gómez Aguirre https://cronicasdepalmira.blogspot.com/
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